La evolución vivida en las empresas de almacenaje y distribución obliga a la incorporación de herramientas tecnológicas de gestión

Buena parte de los procesos relacionados con la gestión del almacén han evolucionado considerablemente en las últimas décadas. Los avances tecnológicos han permitido ir mejorando todas las tareas de gestión logística en el almacén, respondiendo además a las necesidades reales de este tipo de empresas que han tenido que ir complementando sus funciones y responsabilidades para con la distribución de sus productos.

El nuevo concepto que hace referencia directa a la gestión de los almacenes, se reconoce como una unidad de servicio que complementa el objetivo comercial de una empresa. Estas funciones son cada vez son más amplias y complejas y por ello es imprescindible que las tareas de gestión se realicen con una total exactitud con el fin de lograr una correlación adecuada entre todas las actividades internas de producción, disposición, almacenamiento y venta de los productos.

gestión logística del almacén

La gestión del almacén ha evolucionado considerablemente en las últimas décadas

Hace unas décadas, el concepto de almacén no contaba con las dimensiones de las que goza actualmente. Porque hoy en día, el significado del almacén responde a otras muchas actividades en las que se encuentran las provisiones para los procesos de fabricación, para resguardar los insumos o productos ya elaborados, para tener control sobre las fechas de elaboración y caducidad de cada producto, para la rotación de los inventarios y su disposición final, así que el almacén pasó de ser un espacio de almacenaje propiamente dicho, a ser un eje alrededor del cual gira todo la cadena de producción.

Ante tales cambios, el nuevo concepto de almacén hace imprescindible poder contar con herramientas tecnológicas eficientes para su correcto manejo y para un exhaustivo control de todos sus procesos.

Las empresas de gestión logística necesitan de sistemas informáticos que garanticen una eficaz dinámica de todos sus procesos, de la organización, la toma de controles y los diferentes seguimientos, manejo de inventarios, rotación de productos, generación de informes a otros departamentos, monitoreo de procesos y procedimientos e incluso seguimiento al desempeño de los operarios.