En un sector cada vez más regulado y exigente, la sostenibilidad ya no es una opción: es una obligación. Las nuevas normativas medioambientales están marcando el rumbo de la logística en Europa, empujando a las empresas a adaptarse sin perder rentabilidad. Y la clave está en la eficiencia operativa.
En Europa, una serie de normativas medioambientales están transformando la logística. El Pacto Verde Europeo y el paquete legislativo «Objetivo 55» buscan reducir en un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, impulsando prácticas sostenibles en toda la cadena logística. El Reglamento (UE) 2019/1242, actualizado en 2024, endurece los límites de emisiones para vehículos pesados, mientras que el nuevo Euro 7 establece estándares aún más exigentes para todo tipo de vehículos.
La Directiva CSRD obliga a grandes empresas a reportar su impacto ambiental y social, aumentando la transparencia corporativa.
Ante este escenario, las empresas deben modernizar sus flotas, optimizar rutas logísticas, adoptar energías renovables y reforzar la trazabilidad. Cumplir con estas exigencias no solo es obligatorio, sino que representa una oportunidad para mejorar la eficiencia operativa y ganar competitividad en un mercado más sostenible.
Y desde luego, los almacenes desempeñan un papel crucial. Aunque tradicionalmente se ha centrado la atención en el transporte como principal fuente de emisiones en la logística, las operaciones internas de los almacenes representan hasta el 11% de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector logístico. Por ello, es esencial adoptar prácticas que integren sostenibilidad y rentabilidad en la gestión intralogística.
Sostenibilidad y rentabilidad pueden ir de la mano
Lo vemos cada día: la logística más eficiente es también la más responsable. La sostenibilidad, bien entendida, mejora los costes, reduce riesgos y genera confianza.
Desde V10, creemos que el futuro del sector pasa por soluciones tecnológicas que hagan más fácil ese equilibrio entre cumplir la normativa y mantener (o incluso mejorar) la eficiencia. Nuestros sistemas de gestión de almacenes (SGA) y soluciones de picking avanzadas permiten a las empresas automatizar procesos, reducir errores y optimizar el uso de recursos.
El SGA de V10 proporciona un control exhaustivo de las operaciones internas, permitiendo una trazabilidad completa y una toma de decisiones basada en datos en tiempo real.
Por su parte, los sistemas de picking inteligentes reducen el recorrido y el consumo energético dentro del almacén, mejorando la productividad con menor impacto ambiental.
Implementar estas tecnologías no solo ayuda a cumplir con las regulaciones ambientales europeas, sino que también permite a las empresas adaptarse a las nuevas demandas del mercado: eficiencia, transparencia y sostenibilidad. En V10, estamos comprometidos con acompañar a nuestros clientes en este camino, integrando innovación y sostenibilidad en cada solución logística.
Más eficiencia, menos impacto
Reducir el consumo energético, minimizar errores, acortar recorridos o evitar movimientos innecesarios son acciones que no solo mejoran la productividad: también reducen la huella de carbono.
Una buena implantación de un sistema de gestión de almacenes (SGA) permite controlar y mejorar todos los flujos de trabajo, optimizar el uso de recursos y generar trazabilidad. Al eliminar procesos manuales ineficientes, se evita el desperdicio y se gana en velocidad y precisión.
En este sentido, nuestras soluciones —como nuestros displays eco— están diseñadas para aportar eficiencia sin complicaciones: menos papel, menos desplazamientos, más control.
Digitalización para un control sostenible
El cumplimiento normativo requiere datos: saber qué se mueve, cuándo, cómo y por qué. La digitalización de las operaciones logísticas permite recopilar esta información en tiempo real y actuar sobre ella.
En V10 diseñamos soluciones adaptadas a cada cliente, integrando nuestros sistemas con cualquier ERP o SGA del mercado, para que puedan tener una visión completa de su almacén y tomar decisiones informadas, también desde el punto de vista medioambiental.
Economía circular y gestión de residuos
Además, adoptar principios de economía circular en la gestión de almacenes implica un enfoque integral que comienza por la reutilización de materiales, mediante programas que permiten dar una segunda vida a los embalajes y materiales de empaque. También requiere establecer sistemas de reciclaje eficientes para gestionar adecuadamente los residuos generados en las operaciones diarias. También, es fundamental optimizar los procesos internos para reducir al mínimo la generación de desperdicios. Estas prácticas, además de contribuir a la sostenibilidad ambiental, tienen un impacto directo en la rentabilidad operativa, al reducir costos, y en la reputación empresarial, al proyectar una imagen responsable y comprometida ante clientes y socios comerciales.
Automatizar sin perder flexibilidad
Ser sostenibles no significa perder margen de maniobra. Al contrario: cuanto más automatizados estén los procesos, más capacidad hay para adaptarse a las exigencias del mercado… y a las regulatorias.
En nuestros proyectos trabajamos para que cada cliente tenga justo lo que necesita: desde el layout más adecuado hasta las herramientas tecnológicas que permiten cumplir con objetivos ambientales sin complicar la operativa diaria.
Porque adaptarse al cambio no significa frenar. Significa avanzar mejor.


