Roturas de stock: de una brecha en el inventario a la frustración del cliente

Los desabastecimientos, comúnmente conocidos en la industria logística como ‘roturas de stock’, se producen cuando un inventario se queda sin un artículo en particular.

Esta escasez puede producirse en cualquier parte de la cadena de suministro. Sin embargo, más allá de las estanterías, sus efectos se dejan sentir en la parte más sensible de paradigma de consumo: el cliente.

No contar con el inventario necesario para hacer frente a la demanda tensa una relación que tarda mucho tiempo en fraguarse y es, por naturaleza, volátil. Los consumidores, ahora más que nunca, lo quieren todo en el momento y lugar que desean. Si no pueden tenerlo, su fidelidad, que tanto tiempo ha costado a la marca generar, se desvanece.

Por ello, en un mundo competitivo, invertir para prevenir las roturas de stock es sinónimo de supervivencia.

Frustración: el desafío a batir por la logística

Todos estamos familiarizados con el escenario: hay un jersey que has estado mirando durante una semana. Lo quieres. Pero cuando finalmente vas a comprarlo, ya no está disponible en la tienda ni en línea. Esto es, cuanto menos, decepcionante.

En 2021, comparados con los niveles previos a la pandemia, las roturas de stock aumentaron un 250%. Durante este periodo, las cifras han llevado a que una mala gestión del inventario sea de los principales generadores de frustración en los clientes.

Sin embargo, a pesar de los datos, existe mucho margen de mejora.

¿Qué hay detrás de las roturas de stock?

Aunque los resultados de una rotura de stock solo tengan dos posibles salidas – la frustración del cliente y la pérdida de ventas -, en lo que respecta a su origen existen múltiples factores.

Disparidades en el recuento de inventarios

Una causa común de los desabastecimientos es una disparidad entre el conteo de artículos y el registro de cuántas unidades de un artículo en particular tiene un minorista en existencia.

El también conocido como inventario fantasma se puede producir por un error humano, un problema técnico, un encogimiento (a raíz de daños o robos) o una combinación de los anteriores factores.

Informes inexactos o pronósticos inadecuados

Los desabastecimientos a menudo son causados ​​por aumentos inesperados en la demanda de los consumidores. Sin embargo, la previsión inadecuada o los informes inexactos también pueden provocar la falta de existencias.

Mala gestión del flujo de caja

Los problemas de flujo de efectivo también pueden derivar en desabastecimientos. En base a los informes, se puede prever la cantidad de material necesario pero, sin suficiente flujo, no se puede comprar.

Problemas de entrega y logística

Desde que comenzara la pandemia en 2020, hasta un 40% de las pequeñas empresas han experimentado retrasos en la cadena de suministros. En esta línea, si bien la mayoría de las roturas de stock se producen por gestiones internas erróneas, los problemas logísticos sacan a la luz una nueva magnitud del problema, más compleja de controlar.

Reposición ineficiente

Sin embargo, los proveedores no son el principal problema. Las investigaciones sugieren que entre el 70% y el 90% de los desabastecimientos son causados ​​por malas prácticas de reposición de estantes, y solo entre el 10% y el 30% por escasez de proveedores. La atención cuidadosa a la reposición de existencias se ha vuelto cada vez más importante en el entorno minorista.

¿Qué implica sufrir roturas de stock?

Hasta el 51% de los ejecutivos minoristas y de comercio electrónico aseguran que la falta de existencias ha sido el mayo desafío impulsado por la pandemia. Y no es para menos, sus efectos se dejan notar en:

  • Pérdida de ingresos: si un cliente va a hacer un pedido y el artículo está agotado, pierdes la ganancia de esa venta.
  • Mala experiencia: el 30% de los consumidores sienten que los desabastecimientos perjudican su experiencia de compra.
  • Daño a la fidelización: el 37% de los consumidores que experimentan un desabastecimiento comprará con otra marca.
  • Más costes operativos: si necesita inventario rápido y no está disponible en la tienda, deberá comprar inventario con poca anticipación. Esto generalmente resulta en el pago de una tarifa urgente por una entrega rápida.

Buenas prácticas para un stock seguro

Reducir las roturas de stock es importante e incluso vital para aquellas empresas que trabajan con márgenes muy ajustados. Desde no contribuir a los millones de euros que se pierden en desabastecimientos hasta reducir los costes de inventario en un 10%, existen varias estrategias que pueden evitar estos escenarios.

  1. Elegir una solución de gestión de inventarios y gestión de almacenes
  2. Mejorar los pronósticos
  3. Automatizar procesos
  4. Contar con un nivel de existencias de seguridad
  5. Optimizar la cadena de suministro

En este sentido, si bien es casi imposible eliminar por completo los riesgos de falta de existencias, las empresas pueden adoptar un enfoque más proactivo para la gestión de inventario. De esta manera, reducirán significativamente las posibilidades de que se produzca una rotura de stock.

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